Bueno aunque sea una etapa de acercamiento algo hay que poner por eso de no dejar huecos y al final, no ha sido tan grave.
Primero los inconvenientes, 98% de ruta por autopista, un calor de narices, lluvia al pasar los Pirineos en carretera por curvas obviamente mojadas, pero como no vamos en plan de competición todo dentro de un orden.
¿Hay cosas que me han gustado? Por supuesto, abandonar la autopista y empezar a andar por carretera nacionales camino de los Pirineos no tiene nombre. Es que los Pirineos son mucho. Por lo menos a mí, las carreteras de montaña son las que más me gustan, y aunque haya tenido que ponerme los aperos de lluvia, lo he disfrutado un montón. ¿Había sitios para pararse? Los había, pero los kilómetros de la etapa y las ganas que tenía mi trasero de llegar al destino, me han quitado las ganas de pararme. Y había buenas fotos. Los Pirineos son como los Dolomitas, pero más pequeños (de largos, no en espectacularidad) y veo muy aconsejable que haya que repetir la visita, pero eso será otro año.
Y ya con esto llegamos al hotel. Nadie imagina las ganas que tenía de llegar y ducharme… Y cenar. No comment.
La verdad, sentirse uno que puede enfrentarse a una etapa de más de 600 kilómetros con mis xx años y llegar sin estar verdaderamente molido, sabiendo además que todavía quedan 3.000 kilómetros hasta terminar el viaje es… Veremos si al final sigo diciendo lo mismo.
La verdad es que me parece increíble que puedas aguantar tantos kms seguidos. Yo, solo de pensarlo se «me ponen los pelos de punta»
Estoy segura que, al final del viaje estarás muy cansado, pero feliz
Ánimo, disfruta mucho