Bueno y comienza la última etapa de mi paso por la Selva Negra.
A modo de resumen, diría que lo importante de un viaje en moto, independientemente de otros elementos turísticos que intervienen, son las carreteras. Aunque he utilizado autopistas, por eso de recortar tiempos, el 90% lo he realizado por carreteras secundarias y algunas incluso locales. No sé si será casualidad, o que en Alemania las carreteras, incluso éstas, están muy bien cuidadas, porque el asfalto ha sido bueno en todas por las que he rodado. Y ya es casualidad. Además es un deleite para la vista, rodar por estas carreteras, en las que la exuberante vegetación te rodea muy de cerca. Hoy que empezaba el camino de regreso a casa, he utilizado más autopistas, lo que quiere decir que he pasado por sitios más abiertos. No importa, el paisaje sigue siendo abrumador. Mires para donde mires, no verás una montaña con piedras, los árboles cubren la totalidad de la montaña y esto pasa en todas ellas. Por todos los sitios que he pasado, he visto empresas dedicadas a la madera. Montones y montones de árboles en ellas.
Y ya que hablamos del paisaje, hablemos de las autopistas. Es una sensación extraña, imagino que por falta de costumbre, ver que tú vas por el carril de la derecha a 120 kms./hora y te pasa todo el mundo como vulgarmente se dice, quitándote las pegatinas.
También me ha llamado la atención, la cantidad de semáforos que tienen en muchos enlaces de autopistas y carreteras. El tráfico es muy grande e imagino que debe ser por eso. Y ya que hablo del mucho tráfico que tienen generalmente las carreteras, también está claro que la gente aquí se levanta temprano, porque hoy he salido a las 7 de la mañana y había montones de vehículos ya circulando. De hecho muchos comercios abren a las siete de la mañana.
Bueno ahora sí empezamos con la etapa. Como hoy tenía que hacer muchos kilómetros, me he levantado pronto y he desayunado a las 6:30 de la mañana, con lo cual he podido salir sobre las 7:15. La temperatura también era bastante baja de partida, 12°, también es verdad que hoy es el día que más pronto he salido.
A pesar de que hoy comienza el regreso a casa, todavía tenía programado alguna visita.
He pasado por Villinger Münster, para ver su iglesia básicamente. Como os podéis imaginar, no estaba abierta porque he llegado prontísimo. Hay fotos de fuera.
Sigo hasta el lago Titisee. La carretera pasa a una cierta altura sobre el lago, lo que le da una vista hermosa. El problema, es que no hay ningún mirador ni entrada de carretera, para poder parar y hacer una foto. Luego he pensado, que después de haberlo visto desde arriba, con lo bonito que era, pararme en un lado del lago y teniendo tantos kilómetros por hacer hoy, quizá no mereciera la pena, de modo que he seguido adelante.
Le toca el turno a Feldberg en la Selva Negra. El Monte Feldberg es una de las montañas emblemáticas de esta región, y la más alta con 1493 m de altura en su cumbre. Hay una especie de teleférico que lleva desde la base hasta la montaña. Hoy, he pensado mucho, ya llevaba visto mucho paisaje con todo lo que llevaba recorrido y subirme a una montañita para ver más paisajes solo que desde más alto, pues que tampoco merecía mucho la pena (siempre hay que contar con los más de 400 km que tenía que hacer hoy).
Por fin, llegó a Todtnau. Aquí hay dos cosas interesantes que ver el puente colgante y las cascadas. Como he estado un poco pasota con lo que tenía que ver hasta este momento he llegado sobre las 9:30. El despacho de billetes estaba cerrado y habría a las 10 de la mañana, sin embargo, en el parking, tienen una caseta donde puedes, en un terminal, sacar los billetes para el puente y las cascadas. 12€ del ala. Menos mal que las motos no pagan parking, porque, no lo he dicho hasta ahora pero, en cualquier sitio que vayas hay que pagar por aparcar, bueno en la mayoría. Con el ticket en la mano me he ido a la puerta de paso al puente colgante y ahí que me he metido. Es original y la primera vez que paso por un puente de este tipo. Aunque no lo parezca, lo digo por la estructura tan fuerte del puente, éste al ser colgante se apreciaba que se movía y eso que a esa hora solamente había cinco personas cruzando el puente.
A las cascadas les he hecho una fotito desde el puente. No se me ha pasado por la cabeza bajar a verlas, más que nada porque luego había que subir para volver a la moto. Además el traje de moto ayuda a que tomes estas decisiones. Aunque era pronto, hoy no había ninguna nube por ningún lado y el sol ayudaba a ahorrar esfuerzos.
Este ha sido el último punto previsto de la ruta. A partir de aquí solamente quedaba carretera y manta hasta el hotel. Como yo he dicho antes, ya he tomado más autopistas, pero el paisaje hasta que he llegado casi a la frontera seguía siendo apabullante, árboles, árboles y más árboles por cualquier sitio al que miraras.
Que sí, que vale, que ya os pongo las fotos.








