Bueno hoy esperaba otra etapa fresca pero no tanto como la de ayer y efectivamente así ha sido, no he pasado nada de calor.
Lo primero que he hecho después de salir del hotel es acercarme al lago Mummelsee, esperaba que esta vez las nubes no hicieran acto de presencia y pudiera por lo menos verlo, pero no ha sido así las nubes estaban de nuevo sobre el lago, algo menos que ayer, pero imposibilitaban una visita en condiciones. De modo que he seguido hasta la primera visita real de esta etapa, las ruinas del Monasterio de Allerheiligen datado del 1192. En todos los sitios donde he buscado información, recomendaban hacer una visita a estas ruinas. Bueno yo pongo las fotos y luego vosotros opináis. Además habían reutilizado estas ruinas para dar teatro, imagino, con lo cual estaba todo lleno de aparatos para luces, el escenario y las sillas del público. Acorde totalmente al sitio.
Continuo bajando hasta el parking de las cascadas de Allerheiligen. Hay que reconocer que está muy bien montado el sitio. Es un descenso por la falda de la montaña y el agua va cayendo abruptamente formando cascadas. Estos alemanes han hecho caminos, escaleras, puentes… para ir subiendo la montaña en paralelo al río, e ir viendo las sucesivas cascadas. Yo en la segunda escalera me he rendido luego veréis la foto y entenderéis por qué. Sí, soy un cobarde.
Hasta aquí y un poco más hasta llegar al siguiente punto de la etapa, he pasado por unas carreteras impresionantes, no por anchas, sino por la exuberante vegetación que las rodea. Entre el espectáculo de la naturaleza y que el asfalto de la carretera, a pesar de ser carreteras locales y por tanto pequeñas, estaba perfecto, ha sido una maravilla de paseo.
Después de este disfrute llegamos al siguiente punto de la etapa, un castillo que ya en el nombre pone «Ruine Schauenburg», vamos, lo que queda de él. Una foto y seguimos.
Abandonamos las carreteras serpenteantes esquivando la vegetación para llegar a nuestro siguiente punto. A veces por autopistas, lo que nos permite acortar la etapa en tiempo. Los moteros despotricamos mucho de ellas, pero afortunadamente no son demasiados kilómetros. Como decía llegamos por fin a Gengenbach, nuestro siguiente destino. Evidentemente cada pueblo tiene su punto, pero al ser la construcción prácticamente igual en todos ellos, hacen que todos ellos se parezcan. Eso no quita para visitar los más importantes. Y esta importancia radica en el número de edificios, si están juntos, si hay una calle espectacular… Pero lo dicho, si cuando visitas uno al ver tanto edificio dices, «oh, qué bonito», cuando llegas al siguiente no puedes evitar volver a decir lo mismo. Otro paseo por el pueblo, otras fotos y a continuar ruta.
Y así, llegamos a Schiltach. Otro paseo, más fotos y, como se acerca la hora de comer, horario alemán, doy una vuelta a ver si encuentro algo por aquí y… Encuentro un restaurante que se llama José. Los símbolos que adornan la entrada, el nombre, ya lo presagian pero si tienes alguna duda, puedes leer en lo alto de la puerta «restaurante español». Por fin encuentro una carta que entiendo, unos platos que me recuerdan de dónde vengo y además los camareros te hablan en español, que siempre se agradece hacerte entender cuando estás fuera. He tomado un plato de verduras al horno con queso que en España no me suena a nada, el plato era tipo asturiano en cuanto al tamaño, vamos que no me he terminado todo y de segundo un salmón con más verduras (que no he podido tomar) y patatas redonditas. Todo esto aderezado con agua que luego hay que conducir. De la cuenta ya os digo que no ha sido barata, aunque debo reconocer que los dos platos estaban muy realizados.
Y esto ha sido todo por hoy, he terminado la comida y me he venido al hotel. Había que descansar urgentemente para poder asimilar los platos y descansar del viaje.
Y ahora unas fotitos, como siempre para amenizar la lectura.





























Bueno como ya os he comentado veréis que las fotos son prácticamente idénticas independientemente del pueblo donde hayan sido tomadas.
Añadir que en Schiltach veréis que hay una foto de un aserradero, ya imaginaréis y si no os lo cuento yo, que la madera es uno de los principales negocios de la zona, si no el principal. Con tanto bosque es de imaginar que así sea.